Son tantas las veces que he escuchado la frase del ¡ya no puedo más! Que me hace sentir identificada en muchas circunstancias de mi vida, en las que me gana la ansiedad, la duda, y el hecho de tener tanta incertidumbre ante muchas cosas…
Creo que es natural en todas las personas eso de que querer que todo salga como deseas y como piensas, pero, gracias a DIOS! No es así, imagina un instante si las cosas se te dieran rápidamente y sin sacrificio alguno...
¡Qué caos! El de este mundo… pues somos seres cambiantes y caprichosos que nos dejamos ganar por ese ego impulsivo que la mayoría del tiempo gobierna nuestra vida.
Mi experiencia de esta semana santa la defino simplemente, Magnifica y Completa.
Creo mucho en que yo hago mi propio destino y que mis actos del presente irán construyendo mi futuro (causa-efecto) ,pero también creo y confió en que hay algo más, que no está en mis manos que actúa por amor y desea lo mejor para mí , es por ello que me regalo la oportunidad de vivir, DIOS.
Percibo que nada en esta vida es complicado, que la sencillez de las cosas hacen un todo hermoso, pero que mi peor enemigo soy yo. Que me complico y me PRE ocupo por cosas que aun no han sucedido
Hace días me preguntaba que podría hacer yo para confiar mas y sufrir menos y me vino a la mente esta pregunta; ¿y si acepto las cosas con amor??...
Llegue a la conclusión de que ahí está mi fe. En confiar, sentir la presencia de DIOS y de aceptar lo que viene con y por amor... Suena fácil decirlo y hasta asumirlo en situaciones un tanto ajenas para mí o con poco significado. Es cuestión de hacerlo en todas circunstancias de mi vida…
Sabiendo que no será sencillo pero que las cosas pasaran. Que el tiempo es perfecto. Que soy capaz de soportar muchas pruebas. Que soy feliz. Que sobran millones de razones para vivir. Que si me amo y me respeto podre hacerlo con los demás. Que desde mis virtudes y defectos puedo ayudar en función del amor para algo mejor…y así, un sin fin de motivos para comprender que mi fe también depende, en el reconocerme y aceptarme tal cual un hijo amado...
Tomando algunos ejemplos y personajes de la biblia, sin tocar a fondo esto...
Admiro la confianza y el amor de Jesucristo ante el padre. La de la virgen María que soporto ver morir a su hijo y sin hacer nada acepto con y por amor. La de Abrahán al estar dispuesto a sacrificar a su único hijo…
Y así miles de personas que en la historia me han dejado la enseñanza de que todo es cuestión de FE. Que no se cómo, ni donde, ni cuándo, pero siempre es para mejor y de ello mi experiencia y la de cada uno habla por sí sola.